Eliminación absoluta de la legionella
En ocasiones surge la duda: ¿Podemos garantizar la no entrada de legionella en una red hidráulica? o, si ya ha colonizado, ¿podemos erradicar absolutamente y de manera definitiva la bacteria?.
A la primera pregunta solo cabe una respuesta: no. A mi entender la garantía, en microbiología, es harto difícil. Sumémosle en este caso que las redes hidráulicas no son, precisamente, condiciones de laboratorio, con lo que todavía se complica más.
A la segunda pregunta, también le corresponde la misma respuesta: no. Y por razones similares. En condiciones de campo no podemos pedir mucho más que el control de la bacteria, entendido éste como mantenimiento de unas condiciones de seguridad, de mínimo riesgo de infección a la población.
Entonces ¿no debemos hacernos tales preguntas?. Sí, porque, si bien nuestras respuestas han sido tajantes, sí debemos y podemos plantear nuestras actuaciones de manera que se procure evitar, hasta casi garantizar, la colonización de las redes mediante la instalación de barreras de entrada físicas, químicas o la creación de condiciones químicas del agua adversas a la bacteria. ¿Cuál es la mejor de estas barreras? ¿Es suficiente la instalación de tales barreras sin más? Estas son las siguientes preguntas, o, mejor dicho, las preguntas previas. Y tienen su respuesta.
Asimismo, también es planteable la reducción hasta su no detección (que no eliminación absoluta) de la bacteria de una red colonizada. Sin embargo, ello va a depender no sólo de la tecnología utilizada si no también de las condiciones de trabajo de la red. Léanse como tales, posibilidades de intervención, características de las redes en sí mismas, etc. y voluntad o determinación de la Propiedad de la instalación.
Como siempre y como todo, al final depende del coste económico que se esté dispuesto a asumir. Coste de la lucha preventiva o coste del daño producido.
vicente m. picó.



