
ambientcare AOP 100
A falta de un capítulo, a modo de conclusiones, este será el último dedicado a las tecnologías de desinfección de agua con la finalidad de eliminar y combatir la presencia de la legionella. La fotocatálisis oxidativa avanzada (DPOA).
La fotocatálisis (DPOA) es un proceso basado en la producción de radicales hidroxilo (OH-). Esta técnica nos convenció hasta el punto de que en ambientcare decidimos su comercialización.
Debido a la intensificación del proceso de oxidación, virus, bacterias y otros patógenos existentes en el agua son inactivados más rápida y más eficazmente que con cualquier otro sistema que se encuentre en el mercado, siéndole solo comparable la pasteurización, tan eficaz y tan rápida como la DPOA solo que aquella (1) está limitada a redes de agua caliente, y además precisa de (2) un muy superior coste de inversión, (3) de consumo energético y (4) de mantenimiento electromecánico. Incluso varias decenas de veces superior a la DPOA.
La utilización de un reactor fabricado con dióxido de titanio, que también está presente en su interior, potencia hasta el infinito los resultados. El dióxido de titanio y la radiación UV utilizados adecuada y conjuntamente consiguen la formación de enormes cantidades de radicales hidroxilo (OH-).
Los radicales libres hidroxilo (OH-) son la segunda molécula más oxidante de la naturaleza, tras el flúor (F), con un potencial redox dos veces y media (2,5) mayor que el del cloro, por ejemplo. O sea ¡Un doscientos cincuenta por cien!
La luz ultravioleta, al incidir sobre una superficie de dióxido de titanio (TiO2), que actúa como catalizador, acaba provocando la ruptura de una ingente cantidad de moléculas de agua, con lo que se consigue la formación, en gran concentración, de los radicales libres hidroxilo (OH-).
El efecto solo se produce en el interior del reactor de los equipos, pues la vida de los radicales libres hidroxilo (OH-) se cuenta por milisegundos.
El nivel de desinfección del agua que pasa a través de los equipos, y que así se consigue, es del 99.99%. Y no solo se destruyen patógenos, también moléculas orgánicas, indeseables. Con lo que se logra una mejora de la calidad general del agua.
Dado que el dióxido de titanio (TiO2) actúa como catalizador no se consume jamás. Algo fundamental en los costes de la inversión. Y los equipos no precisan mayor mantenimiento que el cambio de las lámparas cuando se agotan. Lo único es que suele ser conveniente el empleo de prefiltros de agua.
En resumen, es el sistema idóneo: seguro, sostenible, efectivo y simple. Como resultado, este producto es tecnológicamente más avanzado y definitivo que cualquier otro sistema convencional.
En pro:
- Su efecto bactericida es máximo, consiguiedo una desinfección absoluta.
- No afecta a las propiedades organolépticas del agua.
- Totalmente respetuoso con la salud de las personas.
- Totalmente respetuoso con el medio ambiente.
- No produce subproductos químicos.
- No emplea compuestos químicos.
- Adicionalmente, consigue una total descomposición de materia orgánica presente.
- Actúa instantáneamente.
- No deteriora conducciones ni instalaciones. No produce corrosión.
- Completamente seguro de manipular.
- Sencillo de instalar.
- Coste de inversión medio-bajo.
- Coste de consumo energético despreciable.
- Coste de mantenimiento muy reducido.
- En caso de instalaciones que ya utilizan productos químicos desinfectantes se reduce muy considerablemente su cantidad.
- Los resultados desinfectantes son sinérgicos con la presencia de cloro en agua.
- Puede ser utilizado para cualquier tipo de agua: ingesta, de torres de refrigeración, de piscinas, piscinas con aireación, aljibes, etc. y, por supuesto, redes de agua caliente o fría.
En contra:
- No presenta efecto residual a través de todo el sistema.
En el siguiente escrito comentaré las conclusiones a modo de resumen de toda la serie de comentarios sobre tecnologías de desinfección del agua.
vicente m. picó dirección general