Archivo para Febrero, 2010

Técnicas de desinfección (III). Desinfección térmica puntual.

acumuladores ACS (www.calcat.net)

acumuladores ACS (www.calcat.net)

En este pequeño capítulo de esta también pequeña e imperfecta serie de resúmenes de pros y contras de las técnicas de desinfección haremos comentarios referentes al calor como técnica de desinfección.

Siempre hablando de aquellos procedimientos prácticos que en la actualidad se usan.

Primero hablaremos de lo que podríamos denominar desinfección térmica puntual refiriéndonos a los tratamientos térmicos ocasionales. Aquellos que se basan en la subida de la temperatura del agua de la red hidráulica a ser tratada utilizando los recursos de la misma. A saber, sus acumuladores de agua (ACS).

En pro:

  • Tiene un buen efecto bactericida.
  • No precisa de ningún equipamiento, puesto que se utiliza la capacidad de calefacción de la instalación hidráulica existente.
  • Su coste es muy bajo. Se limita al energético, sin inversión ninguna en equipamiento, y mano de obra.

En contra:

  • No tiene efecto residual alguno.
  • El efecto bactericida resultante, en la práctica, es, a la postre, solamente  aceptable. Se ha de tener en cuenta que la legionella, como huésped de una ameba, en un biofilm, puede soportar temperaturas de ¡hasta 80ºC durante varios minutos!. Y alcanzar y mantener esta temperatura durante este tiempo no está entre las posibilidades de casi ninguna instalación hidráulica.
  • Está limitado a aquellas instalaciones con capacidad para lograr que el agua que procesan alcance un mínimo de temparatura (idealmente > 60ºC) a la salida por sus elementos terminales (grifos, duchas, etc.).
  • Puede ser contraproducente si lo que se provoca es un calentamiento menor (30ºC-50ºC) en tramos de la red hidráulica, que podría acabar favoreciendo la multiplicación de la bacteria.
  • Existe la posibilidad, mayor cuanto más grande es la instalación, de provocar quemaduras en usuarios del centro en tratamiento. Simplemente por descuidos.

Personalmente, opino -por terceras razones basadas en experiencias propias- que estos tratamientos térmicos solo son coadyuvantes o de apoyo y no pueden ser considerados tratamientos principales. Teóricamente, efectivos, en la práctica, bastante limitados.

El siguiente escrito o capítulo estará dedicado a la desinfección en continuo, comercialmente conocida como pasteurización.

vicente m. picó dirección general




Técnicas de desinfección (II). Ozono.

ambientcare

ambientcare

Vaya por delante que no tengo experiencia directa con el ozono para la desinfección de agua. Con ello los pros y contras que señalo no he podido contrastarlos, por lo que me limito a lo que de esta técnica he recopilado. Así pues, los comentarios a este escrito serán especialmente bienvenidos.

.

Ventajas e inconvenientes de la utilización de ozono (O3) para la desinfección del agua.

En pro:

  • Su efecto bactericida es elevado, con un alto poder desinfectante.
  • No precisa sino de bajas concentraciones para ser eficaz.
  • Y actúa rápidamente, necesitando solo de un breve espacio tiempo de contacto, logrando la inactivación prácticamente instantánea de los microorganismos.
  • Su escape a la atmósfera abierta no conlleva riesgo alguno.
  • Es un gas que se comporta con un juego limpio pues advierte de  su presencia con concentraciones bajísimas.

En contra:

  • Su coste energético es elevado.
  • Es inestable en agua, de hecho, es muy inestable; con una solubilidad muy baja.
  • No posee efecto residual puesto que su descomposión es muy rápida.
  • Dado su poder oxidante precisa de instalaciones con materiales de ciertas calidades (polímeros, acero inoxidable).
  • Es un gas tóxico.
  • Es un gas corrosivo.
  • Favorece la generación de subproductos peligrosos (algunos potencialmente cancerígenos) tales como bromoformo, bromatos, epóxidos, nitrosaminas, cetoácidos.

Como curiosidad, existe, al menos yo lo he visto una vez, una empresa que comercializa, o intentaba hacerlo en su momento, un podríamos llamarlo dosificador de ozono terminal. Un equipo que inyecta ozono en cada uno de los elementos terminales (grifos) de las redes hidráulicas.

En su presentación comercial funcionarios de las autoridades sanitarias fuero muy críticos con esta técnica, basándose en buena medida, pero no únicamente, en los problemas que el ozono gas genera en los mismos puntos terminales al quedar liberado al ambiente y sobre la piel de las personas que hagan uso de esas aguas.

El próximo escrito tratará de la desinfección térmica.

vicente m. picó dirección general




Técnicas de desinfección (I). Halógenos.

ambientcare

ambientcare

Ya, en algún escrito anterior, he comentado que las técnicas  de desinfección, para la lucha contra la legionella, en redes de consumo humano (para su ingesta o no) son complementarias. En el sentido de que una sola técnica no es la solución.

Inicio aquí una serie de resúmenes de ventajas e inconvenientes que cada técnica, de las más extendidas y a nuestro entender, tiene.

Ventajas e inconvenientes de la utilización de halógenos (cloro, bromo, etc.) como técnica de desinfección de agua.

En pro:

  • Su efecto bactericida es razonable. Poseen un buen poder desinfectante.
  • Se trata de compuestos químicos sencillos y estables lo que facilita su manipulación. Algún compuesto halogenado en forma gaseosa no tiene esta propiedad y puede resultar ciertamente inestable.
  • Su dosificación o aplicación no precisa de una tecnología sofisticada.
  • El control de la concentración que se desea es sencillo.
  • Su primera gran virtud es su efecto residual; es decir, su capacidad para lograr concentraciones del desinfectante a lo largo de toda la red hidráulica.
  • Su segunda gran virtud es su bajo coste económico. Tanto de las instalaciones de dosificación como de los productos en sí mismos.

En contra:

  • Su principal problema reside en que no son demasiado efectivos, incluso muy limitados, para eliminar el biofilm. Particularmente el cloro. Algo importante pues la eliminación del biofilm es esencial en la supervivencia de la/s bacteria/s.
  • Su segundo problema es el elevado riesgo de corrosión de las redes de agua, exigiendo materiales que no se vean afectados por estos químicos.
  • Para que sean efectivos exigen el ajuste del pH del agua.
  • Además, el cloro produce alteración de las propiedades organolépticas del agua (sabor y olor).
  • Y su uso (cloro) genera cloraminas, clorofenoles y otros, como consecuencia de la presencia de materia orgánica en el agua y su oxidación. Lo cual también afecta, además, y de nuevo, el sabor y el olor del agua.
  • Su uso puede acarrear la aparición de subproductos indeseables tales como hidrato de cloral, halometanos, trihalometanos (a los que se les clasifica como posibles agentes cancerígenos), aldehídos, etc.
  • Su concentración es sensible a la temperatura del agua. Temperaturas medias y altas provocan su desaparición prematura anulando el efecto residual.
  • La concentración, es decir, su efecto residual, varía también en función del tiempo de residencia del agua en los circuitos, sin renovación de la misma (largos períodos suponen la evaporación de los halógenos), de la materia orgánica que conlleve el agua, amén de pH y temperatura como ya hemos dicho.
  • El exceso de concentración de cloro puede causar problemas respiratorios e irritaciones cutáneas.

El siguiente escrito estará centrado en el uso del ozono. Posteriormente también comentaremos la desinfección térmica, electrolítica, UV, DPOA.

vicente m. picó dirección general




  • Galería imágenes 2º Seminario Espacios y salud

    0119

    0117

    0116

    0114

    More Photos
  • Entradas Twitter

    • Categorías

    • Archivo

    • Agenda

      Febrero 2010
      L M X J V S D
      « Ene   Mar »
      1234567
      891011121314
      15161718192021
      22232425262728