Cosas que no se deben hacer en materia de prevención de legionella (pero se hacen).

Más adelante hablaremos de si son efectivas las medidas de prevención de legionelosis, pero hoy comentaremos puntos, del todo conocidos, que con frecuencia son obviados por las empresas de mantenimiento higiénico. Porque así abaratan sus costes y, por tanto, su oferta económica. O, peor, porque son ignorantes en la materia.

En ambientcare somos muy respetuosos al respecto.

  1. Las muestras analíticas deben de tomarse transcurridos, al menos, quince días desde el tratamiento. Aunque suponga un desplazamiento adicional. No se pueden tomar nada más acabar el tratamiento.
  2. Las muestras deben de ser tomadas por la empresa de tratamiento, por el laboratorio o, como mínimo, por una persona con el curso homologado de prevención aprobado. No puede admitirse que las tome y envíe directamente el cliente. Evitemos la tentación de que nos envíen agua mineral embotellada.
  3. Los aljibes y/o depósitos deben de ser vaciados y limpiados, y solo después desinfectados. Aplicar desinfectantes químicos directamente no es efectivo.
  4. Los acumuladores con boca de hombre deben de ser limpiados por dentro. Entrando, naturalmente. Más si tienen una acumulación significativa de cal. Aplicar desinfectantes químicos directamente no es efectivo. Pero, he ahí la razón, muchísimo más barato. Sí valdría una limpieza química. Vigilando la operación. Solo que es terriblemente más caro. Un tratamiento térmico del acumulador puede no ser suficiente. En acumuladores sin boca de hombre hay que indicar al cliente qué debe de corregir en ellos, amén de instalar, si es posible, boca. Entre otras cosas su disposición.
  5. No es válido, aunque la edificación sea pequeña o muy pequeña, que solo se tome una única muestra de detección de legionella. Si hay red de agua caliente, de agua fría, depósito o aljibes… ¡qué menos que una muestra por cada una de estas partidas! Que hay quien toma una sola y se queda tan tranquilo.
  6. Y si el edificio tiene una cierta dimensión, hay que tomar un número representativo de muetras. A nuestro entender entre un 3% y un 20% según se trate de un número muy elevado de elementos terminales o un número muy bajo, respectivamente.
  7. Al hilo de lo anterior, las analíticas deben de serlo por procedimiento acreditado, más allá de la homologación del laboratorio. Más caro, pero infinitamente más fiable.
  8. El laboratorio y la empresa de tratamiento deben ser empresas independientes. No se puede ser juez y parte. Y mejor evitar tentaciones, que todos las tenemos.
  9. En torres de refrigeración y similares no se puede proceder al tratamiento de las mismas sin retirar el relleno. Ni por supuesto los separadores de gotas. Tampoco es válido tomar una muestra para el análisis de parámetros físico químicos por circuito. El Real Decreto obliga a un ratio de muestra por torre. A este respecto hay cliente, incluso administración pública, que demanda que no se haga. Al menos debemos decirles que no es lo exigido por Ley. Y la muestra debe ser tomada de agua de la balsa. Aunque no haya grifo de muestreo. Y aunque haya que perder tiempo (y mojarse) abrir la boca de acceso.
  10. Las muestras deben de ser tomadas conforme se indica en el correspondiente procedimiento. No rascar, evitar fondos de aguas sucias, etc. no es válido. Es fraudulento.
  11. Las muestras a laboratorio deben de ser remitidas o transportadas tan pronto como sea posible.

Hay bastantes más puntos, importantes si realmente se quiere combatir la bacteria, pero los citados son el abc de la praxis.

vicente m. picó


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