¿No Será Mejor Prevenir que Indemnizar?
Informa el periódico 20minutos en su edición de hoy viernes 11 de Diciembre que una mujer de 51 años de edad será indemnizada con 180.000 euros por el Hospital Ruber Internacional (Madrid) y la aseguradora Berkley tras contraer una infección en el quirófano durante una operación de ozonoterapia citando, a su vez, fuentes de la Asociación del Defensor del Paciente.
Las infecciones nosocomiales, en países desarrollados, difícilmente pueden reducirse a niveles inferiores al 6%, 7% u 8%. La principal causa de la infección nosocomial (entendida como origen del microorganismo infeccioso) en bloques quirúrgicos y zonas de alto riesgo es el propio paciente, seguida por las personas de su entorno (personal médico), para continuar por las superficies próximas (paredes, lámparas, mobiliario, etc.) y el aire ambiental.
Hay quien quiere respaldarse en la imposibilidad de reducir los niveles de infección para no tomar suficientes medidas preventivas. Bien, pues, el coste de la indemnización, de ser cierto, bien justifica que se lleven a cabo (además de que lo primero es evitar muertes, naturalmente).
Sí que hay una serie de medidas o consideraciones que deben de tenerse en cuenta, al menos, desde mi punto de vista (no necesariamente por este orden):
- establecimiento de un protocolo específico para el personal de áreas de riesgo y vigilancia del mismo.
- establecimiento de un protocolo específico para el tránsito de pacientes.
- establecimiento de un protocolo específico para la limpieza y desinfección de las áreas y vigilancia del mismo.
- establecimiento de un protocolo de bioseguridad ambiental y vigilancia del mismo.
Existen protocolos generalistas que pueden ser de gran utilidad, pero deben de ser adaptados y escritos para cada hospital y/o clínica. Hay mucha documentación al respecto de todo esto. Un buen documento, de recomendable lectura, es la Directriz para la Climatización y Ventilación de Bloques Quirúrgicos ( 2007 BIOSEGURIDAD QUIROFANOS) publicado por la Gerencia de Salud de la Junta de Castilla y León.
En cualquier caso, estos protocolos no deben olvidar:
- la validación periódica (anual) de las diferentes áreas.
- la existencia de filtración absoluta terminal.
- la limpieza y desinfección periódica (anual) de las redes de climatización.
- la presión diferencial del área (positiva o negativa).
- el control del número de renovaciones de aire por hora.
- la verificación periodicidad (semestral) del flujo de aire
- un control rutinario (mensual o semanal) microbiológico ambiental y superficial.
- un control rutinario (mensual o semanal) particulado ambiental.
Uno de los factores que hacen a unos países ser superiores a otros es el buen hacer o profesionalidad de sus gentes y el hacer realidad, en el día a día, aquello de que más vale prevenir que curar… ¡¡ A ver si lo entendemos !!
vicente m. picó





Mayo 31st, 2010 at 12:05 pm
Buenos días Sr. Vicente Picó,
En Belgica se realizó un estudio por el KCE (Federaal Kenniscentrum voor de Gezondheidszorg). Cada año mueren 2.625 pacientes a causa de las infecciones dentro los hopsitales. Además se alarga la estancia por medio en los hospitales de una semana que supone un coste de 400 millones de euros para la sociedad .
Nosotros tenemos un Dispositivo de Evaporación de Sustancias Volátiles (= D.E.S.V.) que puede reducir estos datos. Para más información: http://www.higieneambiental.com/calidad-de-aire-interior/dispositivo-de-evaporacion-de-sustancias-volatiles
Para los hospitales y clinicas se puede utilizar un liquido sin fragancia, es decir sin olor.
Saludos, Pedro García Vilardell.
Mayo 31st, 2010 at 4:22 pm
Gracias por la aportación del dato. Supongo que la cifra casa con el porcentaje, considerado como difícil de reducir, de infecciones nosocomiales que se situa en el 7%-8% para condiciones de trabajo óptimas. En cualquier caso este porcentaje es clacanzable si se toman las medidas adecuadas. Si se obvian, la incidencia se ve severamente incrementada.
Gracias por la información de su tecnología. Visitaré el enlace que nos facilita.
vicente m. picó
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