Gripe porcina. Influenza.
No demasiado puede hacerse en la prevención del contagio del virus causante de la gripe porcina (que, en este caso, parece tener tanto de porcina -de momento- como la tristemente famosa gripe española tenía de española, o sea, nada). Pero algo sí se puede hacer.
Antes de seguir. Estas recomendaciones serán nefastas si, por el mero hecho de hacerlas circular, alarman a las personas. NO debe ser así. Solo recomiendan hábitos de higiene rutinarios que, en la situación actual y con la globalización, toman mayor importancia.
Las más sencillas recomendaciones para limitar la diseminación de gérmenes y prevenir la infección son:
- Lavarse las manos con agua y jabón, de manera frecuente.
- No compartir alimentos, vasos y/o cubiertos.
- Evitar tocarse los ojos, la nariz y/o la boca.
- Cubrir la boca con pañuelos al toser o estornudar (y si no disponemos de ellos, taparnos con la parte interior de nuestro codo).
- En general, practicar buenos hábitos de higiene (esto siempre es recomendable, obviamente).
- Mantenerse lo más alejado posible de los demás si están enfermos.
- Permanecer en casa y no asistir al trabajo, a la escuela, etc. si nos encontramos enfermos.
- Si aparecen síntomas (fiebre alta, tos, debilidad-cansancio, etc.) visitar al médico.
Por supuesto cualquier patógeno (virus, hongo o bacteria) lo tiene más difícil si nuestro estado de salud es bueno y nos encuentra fuertes. Alimentarnos bien, con los buenos hábitos de siempre (fruta, verduras, etc.) es algo importantísimo que, a poco que nuestra economía nos lo permita, debemos priorizar.
Puede encontrarse mucha información en www.pandemicflu.gov, en www.msc. es y en www.cdc.gov.
vicente m. picó puchades



